Olea Comedor
Mediterranean · Cuenca
Was Kunden über Olea Comedor sagen
Olea Comedor ofrece una experiencia gastronómica innovadora y sabrosa en Cuenca, destacando por su cocina fusión y la calidad de sus platos a precios razonables. El servicio es atento y el ambiente agradable, aunque el local es pequeño y se recomienda reservar.
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Tip: Debido a que el local es pequeño y popular, se recomienda reservar con antelación para asegurar una mesa. No te pierdas los platos fusión y la carta de vinos.
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Olea Comedor befindet sich in Cuenca, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- edificio de la Biblioteca Pública del Estado de Cuenca (A 313m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa de Juan Correcher (A 361m) — building in Cuenca Province, Spain bien de interés cultural
- La Alhóndiga (A 519m) — edificio en Cuenca bien de interés cultural
- Casa de Las Rejas (A 521m) — edificio de Cuenca bien de interés cultural
- Monasterio de la Concepción Franciscana (A 540m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Monasterio de Madres Benedictinas (A 584m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- iglesia de El Salvador (A 585m) — edificio en Cuenca bien de interés cultural
- iglesia del Santísimo Cristo del Amparo (A 642m) — edificio en Cuenca bien de interés cultural
Parks und Gärten
- Q24024642 (A 340m) — park in Spain
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Biblioteca de la Delegación Provincial del Instituto Nacional de Estadística en Cuenca (A 157m) — biblioteca en España
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Häufig gestellte Fragen zu Olea Comedor
Bewertungen von Olea Comedor Cuenca
Qué grata sorpresa encontrar un lugar así. Cocina novedosa y muy sabrosa a un precio increíble. Fuimos sin reserva y nos acogieron. Lo cual en estos días se agradece. Muy recomendable.
Nuestra experiencia en Olea fue francamente sobresaliente. Destaca, ante todo, la originalidad de sus platos, construidos con una personalidad clara y sin artificios innecesarios: cada propuesta tiene sentido, identidad y un hilo conductor reconocible. Se percibe un trabajo creativo sólido, pero siempre al servicio del sabor. Mención especial merece el equilibrio de los platos. Resulta muy refrescante encontrar una cocina gastronómica que apuesta decididamente por la verdura y el producto vegetal, integrándolos como protagonistas y no como mero acompañamiento. La mayoría de los platos que probamos estaban bien cargados de hortalizas, con combinaciones inteligentes y armoniosas, alejándose de ese exceso de proteína que suele ser lo habitual en muchos restaurantes de este nivel. Tanto el bonito con alcachofas y almendras, como el chop suey (gambón, panceta, tallarines de calabacín y zanahoria, satay aligerado), col asada con txangurro, como la hamburguesa… todos excelentes. Por poner un pero, las texturas del postre “cuscús dulce”, aunque el helado que lo acompañaba estaba delicioso. El servicio acompaña a la perfección la propuesta culinaria: un equipo amable, cercano y muy profesional, atento en todo momento sin resultar invasivo, y con un conocimiento claro de lo que se sirve en mesa. En conjunto, Olea ofrece una propuesta gastronómica muy bien pensada, equilibrada y honesta, donde creatividad, producto y servicio caminan en la misma dirección.
Olea ofrece una experiencia gastronómica muy interesante basada en la cocina de mercado trabajada en la cocina de forma vanguardista y atrevida. Toques de creatividad que se agradecen amenizados con una presentación excelente 🙌
Sin lugar a dudas es el mejor restaurante de Cuenca. Tiene una vinacoteca fabulosa, con vinos hasta de Austria. La comida es una auténtica delicia y una sorpresa… está bueno incluso el brócoli!! Parada más que obligada!!!!
Nos encantó la comida: todo estaba delicioso y muy bien presentado. El servicio fue rapidísimo y además el personal explica cada plato, algo que se agradece muchísimo. El equipo fue súper simpático, atento y con una energía muy positiva. Además, nos sorprendió lo barato que fue para todo lo que comimos y bebimos: 5 platos, 2 botellas de vino y 2 postres para 4 personas. Sin duda, un sitio al que volveremos. ¡Totalmente recomendado! Lástima que no hicimos foto a los platos...
De lo mejorcito de Cuenca. Trato siempre maravilloso y comida espectacular tanto en calidad como en cantidad. Nunca puede faltar el chop suey y la causa limeña.
Buena experiencia en la visita que hicimos para cenar. Un servicio muy atento en un espacio tranquilo. La comida, aunque la carta se me hizo corta, terminamos compartiendo todos los platos, ya que no veía principales en el sentido tradicional, fueron ricos y novedosos. Lo único que no nos terminó de cuadrar fueron los postres, sobre todo el de helados y cuscús.
Tanto la comida como el servicio son de 10! Es un restaurante que se merece mucho. Estaba todo muy bueno, mi plato estrella es lo de papada!
¡Un gran descubrimiento! Algo totalmente diferente en una ciudad bastante tradicional, Olea sorprende con la interpretación de platos fusión y mucho respeto al producto. ¡Todo está buenísimo! Se nota el mimo al producto. Quizá en algunos platos eché en falta un punch final (como el del apio o el cuscús), pero es mi percepción y fue todo muy rico. La atención es muy buena por parte del personal de sala y la carta de vinos - separada por comunidades autónomas- es bastante larga. El vino que tomamos fue excelente: Remordimiento, con uva Chardonnay. No tienen leches vegetales para el café o sin lactosa. Fuimos a cenar: 4 platos, postre, café y vino. Ticket medio: 40€.
Un buen sitio para comer en Cuenca que mezcla tradición y modernidad. Comida rica, hay platos con gran cantidad, otros no tanto pero suficiente. El servicio de 10, atentos y rápidos. El precio lo normal para estos sitios, una pareja sin tomar vino hablamos de unos 65€ en total.
La verdad que al ver la carta pensé que no era mi sitio pero............BRUTAL,platos de ensueño con unos sabores que quitan el hipo,el servicio de 10,gracias José por tu amabilidad y consejos!!!! Sólo puedo decir que lo aconsejaré siempre y lo dicho,volveré!!!!!!! Gracias a la chica de correos por aconsejarnos el lugar........
Estuvimos en el restaurante hace dos semanas y nos encantó. La comida es fabulosa y el sitio está muy chulo. Al principio tardaron un poco en atendernos, pero una vez que pedimos, todo fue sobre ruedas. Los platos fueron el atún, la remolacha, chopsuey y los mejillones. A los dos primeros les faltaba un pelin de sal pero estaban buenísimos, el gazpachuelo que acompañaba al atún estaba muy rico. El plato de remolacha era original, el chopsuey tenía mucho sabor y la guinda fue el mejillón con brocoli. Ya de por si cuando llegó a la mesa nos sorprendió por su aspecto, pero cuando lo probamos alucinamos. Hacía tiempo que no me sorprendía un plato de esta manera. El postre fue el couscous y bueno, estaba bien pero no nos sorprendió tanto. Recomiendo este restaurante a todo el que vaya a Cuenca. La relación calidad/precio es inigualable.
Excelente! Cocina muy bien elaborada, muy sabrosa, texturas especiales. A un precio muy razonable! Restaurante de estrella ⭐️ Michelin en breve
Hemos comido muy bien, 27€ por persona, pero son platos muy elaborados y una muy buena atención. Empezamos con un plato de la casa, un té de algas, que en un día frío en cuenca es espectacular. Un sabor a limón 🍋 muy rico. Después hemos empezado con las alcachofas con salsa holandesa y muy bien aliñada. También hemos probado unos guisantes, de temporada con una salsa de carabineros y unas gambas 🍤. Estaban espectaculares. Después nos han sacado, unos tallarines de verduras 🥒 con leche de coco y especias, sin duda el plato que más nos ha gustado. Para finalizar un par de carnes, las albóndigas de vaca, con ajo negro, sabrosas. Y una presa ibérica, con una salsa de coliflor y café que era increíble. De postre, la tarta de queso con mango… sabor espectacular. Finalmente el más raro de todos, un cuscús con chocolate 🍫 que a pesar de lo raro, nos ha encantado. No esperéis la típica comida de montaña contundente, tienen una comida fusión pero muy rica.
La carta es reducida pero deliciosa y con excelente relación calidad-precio. Pedimos la papada, la ensalada de remolacha y el tartar. Nos encantó todo. El servicio es muy atento y rápido. Nos gustó mucho que, aunque la cocina es abierta, no hay olores, ni humos, ni ruidos. El lugar es muy agradable, recomendamos muchísimo.
Intuíamos, por las reseñas que habíamos leído y la originalidad de su carta, que estábamos a la puertas de vivir una maravillosa experiencia gastronómica.lo que no sabíamos era que esas expectativas iban a ser ampliamente rebasadas. La originalidad de los platos va acorde a la intensidad de sus sabores. Es difícil decantarse por uno para recomendar en concreto, pero si he de hacerlo, la “papada” es algo que jamas antes había probado y tengo claro que jamás volveré a probar, no al menos a ese nivel. Sencillamente espectacular! Por otro lado, me gustaría resaltar la amabilidad y profesionalidad de sus camareras. El hecho de no conceder las 5 estrellas es porque considero que la carta de postres podría experimentar alguna mejora en cuanto a variedad. Relación Calidad- precio de los mejores en los que he estado. Visita obligatoria si pasas por Cuenca.
Muy buena experiencia, me encantaría volver! Platos novedosos y con técnicas variadas a muy buen precio para lo que es. Se nota que le ponen empeño. Es un local pequeño con pocas mesas, por lo que se recomienda reservar, pero vale la pena totalmente. Tiene fusiones interesante con comida peruana y varios de los platos te sorprenderán. Atención excelente y tienen un premio bib gourmand dado por la guía michelín.
Estuvimos en el restaurante hace dos semanas y nos encantó. La comida es fabulosa y el sitio está muy chulo. Al principio tardaron un poco en atendernos, pero una vez que pedimos, todo fue sobre ruedas. Los platos fueron el atún, la remolacha, chopsuey y los mejillones. A los dos primeros les faltaba un pelin de sal pero estaban buenísimos, el gazpachuelo que acompañaba al atún estaba muy rico. El plato de remolacha era original, el chopsuey tenía mucho sabor y la guinda fue el mejillón con brocoli. Ya de por si cuando llegó a la mesa nos sorprendió por su aspecto, pero cuando lo probamos alucinamos. Hacía tiempo que no me sorprendía un plato de esta manera. El postre fue el couscous y bueno, estaba bien pero no nos sorprendió tanto. Recomiendo este restaurante a todo el que vaya a Cuenca. La relación calidad/precio es inigualable.
La verdad que al ver la carta pensé que no era mi sitio pero............BRUTAL,platos de ensueño con unos sabores que quitan el hipo,el servicio de 10,gracias José por tu amabilidad y consejos!!!! Sólo puedo decir que lo aconsejaré siempre y lo dicho,volveré!!!!!!! Gracias a la chica de correos por aconsejarnos el lugar........
Hemos comido muy bien, 27€ por persona, pero son platos muy elaborados y una muy buena atención. Empezamos con un plato de la casa, un té de algas, que en un día frío en cuenca es espectacular. Un sabor a limón 🍋 muy rico. Después hemos empezado con las alcachofas con salsa holandesa y muy bien aliñada. También hemos probado unos guisantes, de temporada con una salsa de carabineros y unas gambas 🍤. Estaban espectaculares. Después nos han sacado, unos tallarines de verduras 🥒 con leche de coco y especias, sin duda el plato que más nos ha gustado. Para finalizar un par de carnes, las albóndigas de vaca, con ajo negro, sabrosas. Y una presa ibérica, con una salsa de coliflor y café que era increíble. De postre, la tarta de queso con mango… sabor espectacular. Finalmente el más raro de todos, un cuscús con chocolate 🍫 que a pesar de lo raro, nos ha encantado. No esperéis la típica comida de montaña contundente, tienen una comida fusión pero muy rica.
Comer en este sitio es un espectáculo. La carta es una combinación perfecta de variedad y equilibrio, cada plato tiene magia y te hace disfrutar de la experiencia de saborear cada toque de mimo que se nota q le ponen a todo. La experiencia se complementa con un servicio super amable y un local acogedor con una cocina descubierta q siempre da un punto de confianza para saber q vas a degustar producto de calidad con clase. Desde Barcelona estamos seguros de q volveremos, una experiencia sobresaliente en una ciudad q sorprende. Gracias Cuenca!
La carta es reducida pero deliciosa y con excelente relación calidad-precio. Pedimos la papada, la ensalada de remolacha y el tartar. Nos encantó todo. El servicio es muy atento y rápido. Nos gustó mucho que, aunque la cocina es abierta, no hay olores, ni humos, ni ruidos. El lugar es muy agradable, recomendamos muchísimo.
Intuíamos, por las reseñas que habíamos leído y la originalidad de su carta, que estábamos a la puertas de vivir una maravillosa experiencia gastronómica.lo que no sabíamos era que esas expectativas iban a ser ampliamente rebasadas. La originalidad de los platos va acorde a la intensidad de sus sabores. Es difícil decantarse por uno para recomendar en concreto, pero si he de hacerlo, la “papada” es algo que jamas antes había probado y tengo claro que jamás volveré a probar, no al menos a ese nivel. Sencillamente espectacular! Por otro lado, me gustaría resaltar la amabilidad y profesionalidad de sus camareras. El hecho de no conceder las 5 estrellas es porque considero que la carta de postres podría experimentar alguna mejora en cuanto a variedad. Relación Calidad- precio de los mejores en los que he estado. Visita obligatoria si pasas por Cuenca.
Muy buena experiencia, me encantaría volver! Platos novedosos y con técnicas variadas a muy buen precio para lo que es. Se nota que le ponen empeño. Es un local pequeño con pocas mesas, por lo que se recomienda reservar, pero vale la pena totalmente. Tiene fusiones interesante con comida peruana y varios de los platos te sorprenderán. Atención excelente y tienen un premio bib gourmand dado por la guía michelín.
Bueno, para empezar la entrada sorprende como a mal, pero el interior es dinámico está muy bien diseñado y se come de lujo. O sea que por favor reserva y vete a este sitio maravilloso para el paladar. La atención es fantástica, la gente está muy atenta, las raciones son generosas o sea que para pedir ten cuidado. Todo muy sabroso y el aperitivo ya te pone en guardia para lo que viene después.
Nuestra experiencia en Olea fue francamente sobresaliente. Destaca, ante todo, la originalidad de sus platos, construidos con una personalidad clara y sin artificios innecesarios: cada propuesta tiene sentido, identidad y un hilo conductor reconocible. Se percibe un trabajo creativo sólido, pero siempre al servicio del sabor. Mención especial merece el equilibrio de los platos. Resulta muy refrescante encontrar una cocina gastronómica que apuesta decididamente por la verdura y el producto vegetal, integrándolos como protagonistas y no como mero acompañamiento. La mayoría de los platos que probamos estaban bien cargados de hortalizas, con combinaciones inteligentes y armoniosas, alejándose de ese exceso de proteína que suele ser lo habitual en muchos restaurantes de este nivel. Tanto el bonito con alcachofas y almendras, como el chop suey (gambón, panceta, tallarines de calabacín y zanahoria, satay aligerado), col asada con txangurro, como la hamburguesa… todos excelentes. Por poner un pero, las texturas del postre “cuscús dulce”, aunque el helado que lo acompañaba estaba delicioso. El servicio acompaña a la perfección la propuesta culinaria: un equipo amable, cercano y muy profesional, atento en todo momento sin resultar invasivo, y con un conocimiento claro de lo que se sirve en mesa. En conjunto, Olea ofrece una propuesta gastronómica muy bien pensada, equilibrada y honesta, donde creatividad, producto y servicio caminan en la misma dirección.
Qué grata sorpresa encontrar un lugar así. Cocina novedosa y muy sabrosa a un precio increíble. Fuimos sin reserva y nos acogieron. Lo cual en estos días se agradece. Muy recomendable.
Sin lugar a dudas es el mejor restaurante de Cuenca. Tiene una vinacoteca fabulosa, con vinos hasta de Austria. La comida es una auténtica delicia y una sorpresa… está bueno incluso el brócoli!! Parada más que obligada!!!!
Olea ofrece una experiencia gastronómica muy interesante basada en la cocina de mercado trabajada en la cocina de forma vanguardista y atrevida. Toques de creatividad que se agradecen amenizados con una presentación excelente 🙌
Nos encantó la comida: todo estaba delicioso y muy bien presentado. El servicio fue rapidísimo y además el personal explica cada plato, algo que se agradece muchísimo. El equipo fue súper simpático, atento y con una energía muy positiva. Además, nos sorprendió lo barato que fue para todo lo que comimos y bebimos: 5 platos, 2 botellas de vino y 2 postres para 4 personas. Sin duda, un sitio al que volveremos. ¡Totalmente recomendado! Lástima que no hicimos foto a los platos...
De lo mejorcito de Cuenca. Trato siempre maravilloso y comida espectacular tanto en calidad como en cantidad. Nunca puede faltar el chop suey y la causa limeña.
Tanto la comida como el servicio son de 10! Es un restaurante que se merece mucho. Estaba todo muy bueno, mi plato estrella es lo de papada!
¡Un gran descubrimiento! Algo totalmente diferente en una ciudad bastante tradicional, Olea sorprende con la interpretación de platos fusión y mucho respeto al producto. ¡Todo está buenísimo! Se nota el mimo al producto. Quizá en algunos platos eché en falta un punch final (como el del apio o el cuscús), pero es mi percepción y fue todo muy rico. La atención es muy buena por parte del personal de sala y la carta de vinos - separada por comunidades autónomas- es bastante larga. El vino que tomamos fue excelente: Remordimiento, con uva Chardonnay. No tienen leches vegetales para el café o sin lactosa. Fuimos a cenar: 4 platos, postre, café y vino. Ticket medio: 40€.
Buena experiencia en la visita que hicimos para cenar. Un servicio muy atento en un espacio tranquilo. La comida, aunque la carta se me hizo corta, terminamos compartiendo todos los platos, ya que no veía principales en el sentido tradicional, fueron ricos y novedosos. Lo único que no nos terminó de cuadrar fueron los postres, sobre todo el de helados y cuscús.
Un buen sitio para comer en Cuenca que mezcla tradición y modernidad. Comida rica, hay platos con gran cantidad, otros no tanto pero suficiente. El servicio de 10, atentos y rápidos. El precio lo normal para estos sitios, una pareja sin tomar vino hablamos de unos 65€ en total.
Comer en este sitio es un espectáculo. La carta es una combinación perfecta de variedad y equilibrio, cada plato tiene magia y te hace disfrutar de la experiencia de saborear cada toque de mimo que se nota q le ponen a todo. La experiencia se complementa con un servicio super amable y un local acogedor con una cocina descubierta q siempre da un punto de confianza para saber q vas a degustar producto de calidad con clase. Desde Barcelona estamos seguros de q volveremos, una experiencia sobresaliente en una ciudad q sorprende. Gracias Cuenca!
Restaurante con espacio reducido. En general, la comida es excelente, si bien pretende más de lo que consigue. Eso sí, la relación calidad-precio es muy buena. El trato del servicio algo apático y distante, hasta el punto de resultar borde en algún momento (incluso con niños). Recomendado el tartar de atún y bajo ningún concepto pedir el cuscús de chocolate (postre).
Restaurante con espacio reducido. En general, la comida es excelente, si bien pretende más de lo que consigue. Eso sí, la relación calidad-precio es muy buena. El trato del servicio algo apático y distante, hasta el punto de resultar borde en algún momento (incluso con niños). Recomendado el tartar de atún y bajo ningún concepto pedir el cuscús de chocolate (postre).
Es un sitio pequeño pero agradable y cómodo. Personal muy atentos y amables. La comida muy bueno todo; la causa con el chicarrón estaba buenísima y los calamares que era fuera de carta no encantaron Los postres fue lo único que no nos mató, el couscous está rico y es algo distinto pero lo que le da mayor sabor es el helado
Restaurante en Cuenca con decoración moderna y alejado unos 20’ de la zona turística: catedral, casas colgadas. Me lo recomendaron, tenia unas buenas expectativas, pero me ha decepcionado… Una hora en la mesa para comer el primer plato de comida fría: tartar de atún rojo y alcachofas! Estaban ricos pero raciones escasas. También comimos la carne de hamburguesa que estaba seca y dura. Tienen un gran área de mejora!!!
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Informationen über Olea Comedor
Anfahrt
Av. de Castilla-la Mancha, 3, 16002 Cuenca, Spain
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Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Av. de Castilla-la Mancha, 3, 16002 Cuenca, Spain
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